Desmontaje Tercera Galería de la Calle de la Pila del Crespo

Y después del ciclo, el espacio retorna a su origen, al uso cotidiano de la ciudad. La exposición se intervino, se rompió, se robó. De eso se trata, de la interacción con los agentes que transforman los espacios y activan los lugares con sus dinámicas. Gracias a los artistas que han participado, que se suman en el proceso de construcción conjunta, para usar un lugar común, esto no habría sido posible sin ustedes, sin su compromiso, su actitud para hacer de la ciudad, como decía Gustavo Zalamea, una utopia. Gracias, y seguiremos con la proxima, que de antemano se dice, será en otra pared, así que si tienen una para proponer, entramos a concertar.

Unas palabras de Zalamea, a propósito de la invalorable contribución de los artistas a este proyeto

«Al estructurar, al definir formas, al diseñar, al ordenar, el artista tiene el poder de pensar una realidad distinta y mejor, el compromiso de buscar, con los medios que estén a su alcance, procesos artísticos y comu-nicativos sobre los que pueda construirse el tejido de una verdadera ciudad. Porque ésta no es únicamente labor de arquitectos y urbanistas. Si la ciudad se extingue, los artistas serán los primeros en desaparecer con ella. La ciudad es su hábitat natural, su ecosistema. Los artistas que de algún modo renuncian a la institucionalización y al aburguesamiento, los que no tienen como objetivo central el éxito económico, los que ambicionan no sólo entrar a la historia del arte sino provocar y conformar las imágenes, la conciencia y la cultura de su comunidad, aquellos que tienen la fuerza y la capacidad de imaginar y de crear, deben intentar, entre otras cosas, la Utopía.»  Gustavo Zalamea.


Transformaciones de la Tercera galería de la Calle de la Pila del Crespo

Ha pasado tiempo, se sabe, pero no se puede dejar pasar el registro, la memoria queda cautiva, detenida en el tiempo con la imagen estática, sin saber que el mundo se ha movido, que todo fluye como pensaba el griego en constante devenir. Los cambios se presentaron después del quinto día de montaje cuando se destruye la obra Transfiguración Bucólica (Bareque en esterilla y tierra) luego, durante ese lapso, la lluvia y el vaso de jugo que se riega, cayeron sobre la obra instantáneas del puente la pieza nado contra-corriente fue forzada y arrancada en una parte, la obra sin titulo de betho callejero recibió un golpe y el frente fue cuarteado y roto.

Veinte días después la obra sin titulo fue intervenida nuevamente, primero el golpe, segundo se retiró el plumero que estaba dentro y se arrancó una de las obras de la serie usos y se incorporó dentro del cubo que vacio había quedado junto a un vaso de café a medio tomar.